martes, 16 de agosto de 2016

El inocente (2011)

De un tiempo a esta parte, el subgénero de cine jurídico o de abogacía, de tramas legales, ha quedado expuesto a un segundo plano, relegado a telefilms de sobremesa que nada aportan al género. Pero a veces encontramos excepciones, pequeñas joyas de las que vale la pena hablar y comentar detalles. En esta ocasión vengo a hablaros de "El inocente", una cinta muy interesante donde Matthew McConaughey se sale y donde empieza a despuntar, tras años de comedias románticas insulsas.



Dirigida por Brad Furman (Runner, Runner) y protagonizada por Matthew McConaughey (Interstellar), Marisa Tomei (El luchador), Ryan Phillipe (Banderas de nuestros padres) o William H. Macy (The Room) entre otros, la película narra la vida de Mickey Haller, un astuto abogado de Los Ángeles, que se ha especializado en defender a criminales de poca monta procedentes de los barrios bajos. Cuando se le presenta la oportunidad de defender al joven Louis Roulet, un rico heredero de Beverly Hills, acusado de intento de asesinato de una prostituta, su carrera da un vuelco, pues esto significa percibir unos ingresos muy superiores a los habituales. Sin embargo, aunque el caso es aparentemente sencillo, todo se va complicando según avanza la investigación...


Pues bien, mi sorpresa fue mayúscula cuando esperaba ver una cinta típica de abogados, simple, plana y con la misma estructura de siempre y lo que me encontré fue una película atrayente, con un guión inteligente, un reparto bastante llamativo y una historia con la cual conforme iba avanzando, mi deseo de conocer más y más sobre sus personajes y sus relaciones iba in crescendo, hasta llegar a un final satisfactorio a más no poder. Y es que, aun teniendo una premisa relativamente utilizada en el género, los continuos giros de los acontecimientos, las revelaciones que se van formando y como se entrelaza todo va creando esa sensación de homogeneidad, de coherencia y lógica argumental, donde no podrás encontrar facilmente fallos y todo lo que verás será una historia muy bien contada. En ningún momento de la película sientes aburrimiento o ganas de abandonar, sino que conforme va avanzado la historia,se va generando una intriga y tensión que incluso en los momentos más previsibles a priori, consigue darles ese toque para que mejore a la historia y no quede en un simple giro más, de estos previsibles. Su guión es uno de los grandes aciertos de la película, ya que se permite tanto avanzar la trama principal, aprovechar a los personajes para que tengan una evolución y además crear lazos argumentales, donde las cosas no pasan porque sí, sino que todo tiene un porqué y está bien explicado y estructurado.


Pero la gran baza de la película es Matthew McConaughey. Se sale, literalmente. Me encanta todo de su personaje. Su actitud, su caracter, su forma de actuar y su evolución constante a lo largo de la película, donde crece tanto como abogado como persona y padre, pero siempre sin perder su esencia, eso que hace especial al personaje y por lo que empatizas con el. El resto del reparto cumple su función, con una Marisa Tomei que quizás destaque algo más que el resto y un William H. Macy, el cual nos brinda una actuación solvente en el tiempo en el que aparece.

Una banda sonora algo atípica para películas del género que le aporta frescura, caracter y un estilo propio a la película, una fotografía cuidada, un Matthew McConaughey en estado de gracia y una historia inteligente, con un guión sólido con giros narrativos coherentes, hacen de esta película un soplo de aire fresco para las películas del género y convierten a esta cinta en una recomendación total.

Mi nota es de: 8/10

Aquí teneis el trailer:

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