domingo, 31 de enero de 2016

The Room (2015)

Seguimos en el mes de los Oscars y para variar, os traemos otra de las películas que esperan alzarse con el premio a la mejor del año. En esta ocasión os traemos una de las más emocionantes y sentimentales del año y que sin duda, algún premio se llevará. Hoy vamos a hablar de "The Room", llamada en España "La habitación".


El argumento de la cinta es a priori sencillo, aunque lleno de matices: Una mujer fue secuestrada cuanto tenía 17 años y vive en una habitación junto a su hijo, quien no ha visto otro lugar en el mundo. Juntos pasan el día entero. con lo poco que tienen y soñando con algún día poder ver el mundo exterior. La cinta está dirigida por Lenny Abrahamson (Frank) y protagonizada por una soberbia Brie Larson (Infiltrados en clase) y un joven prometedor llamado Jacob Tramblay, en su primera película. Entre los secundarios encontramos al conocidísimo William H. Macy (Shameless) y Joan Allen (El legado de Bourne) entre otros.




Debo decir que me llevé una grata sorpresa según iba avanzando el metraje, pues esperaba una película típica de secuestros con algo de género slasher  con el captor, pero para nada es así. La película avanza lo suficientemente rápido como para presentar bien a los personajes, empatizar con ellos, encariñarte con ellos, comprender su situación y su desesperación para además, disponer de otra hora más de película para ver su desarrollo como personas una vez han salido al mundo exterior, viendo como afrontan su nueva vida y los daños tanto físicos como psicológicos que han causado en ellos. Todo esto, narrado de alguna forma desde la inocencia del pobre Jack, que cuando empieza la película cumple 5 años y su madre cree que es el momento de contarle la verdad.

Jack ha vivido engañado toda su vida, pensando que no hay nada más allá de la habitación, que todo llega por arte de magia a través de la televisión y que todo es una historia de su madre. Nos va narrando, de forma emotiva, sus pensamientos acerca del nuevo mundo que su madre le está haciendo descubrir, todo lo que se le pasa por la cabeza, todo ello con la inocencia de un niño y con sus miedos a lo que pueda haber fuera, pues nunca lo ha visto. Mientras tanto la madre, que si lo ha visto, piensa cada día en salir de allí, en volver a su vida normal y echándose la culpa a sí misma por ayudar a aquel hombre cuyo perro estaba enfermo, quien en verdad resultaría ser su captor. Por cierto, me gusta el tratamiento que dan al sexo en la película, como todo, desde la cabeza de un niño de 5 años. No es necesario escenas de sexo explícito, vale simplemente con ver como el secuestrador se quita la chaqueta o la madre de baja los pantalones. Pese a todo ello, en la habitación, Joy demuestra una entereza fuera de lo común y un aguante impresionante, mientras elabora varios planes para escapar, hasta que por fin, uno de ellos funciona y el pequeño Jack, consigue escapar para más tarde, localizar la casa donde estaban y por fin ser libres.


Es a partir de este momento cuando empezamos a ver el desarrollo de los personajes de verdad y como sorprendentemente, lo que parecía en un principio dista mucho de como se va desarrollando el asunto. Las tornas se cambian y tras un comienzo difícil, Jack se va acostumbrando al mundo, empieza a aceptarlo y aunque le da todo un poco de miedo, se acaba adaptando a el de una manera especial, muy bonita de ver, interactuando con todo el mundo y hasta cumpliendo su sueño de tener un perro. Por otra parte, Joy, la madre, no consigue encontrar su lugar en este nuevo mundo y pasa por varios quebraderos de cabeza, con una actitud que yo como espectador no termino de comprender pero que creo es necesaria para que halla un contrapunto con Jack y darle algo más de dramatismo a una película que se nutre de momentos emotivos y sensibles.

Las actuaciones son geniales, con una Brie Larson clara candidata al Oscar y el sorprendente Jacob Tramblay, quien da vida a un Jack con unos matices y una personalidad muy definidas y que acaba mostrando una madurez impropia de su edad y con el cual no puedes más que sentir cariño y afecto. Lo que más que ha disgustado es el tema de William H. Macy y su papel de abuelo ya que su aparición es apenas anecdótica y cuya trama no se cierra, queda ahí abierta sin explicar muy bien el porqué, siendo quizás el único pero que pueda poner a la trama de la película. La última escena de la película es el claro ejemplo del desarrollo de los personajes y una forma muy bonita de cerrar el círculo, visitando de nuevo los restos de la habitación. El comienzo de la película con Jack dando los buenos días a todos los objetos de la casa y el final, con el mismo Jack despidiéndose de la misma, aceptando su nueva vida y disfrutándola, me ha parecido el mejor final posible.


Una banda sonora muy cuidada, una fotografía bonita y unas grandes actuaciones nos ofrece esta película, que recomiendo ver encarecidamente. Un saludo y hasta la próxima!

Aquí os dejamos el trailer:


1 comentario:

  1. Verdaderamente es una lástima el que la primera opción de fuga, que JOY relata al chico, fallara. Aunque burda, habría resultado bastante más verosímil que la segunda intentona, la cual sorprendentemente tiene exito. Pero bueno, también es cierto que la rocambolesca solución da lugar a unos minutos más de tensión dramática. Cómo dices en la reseña, una de las cosas que me parece más interesante es lo poco que se desvía el conjunto de la pelicula de la propia percepción de Jack, extraordinariamente dirigido el chaval.
    J-A

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