lunes, 7 de marzo de 2016

El Batman de Tim Burton

Se acerca el estreno de la esperada Batman v Superman: El amanecer de la justicia y desde aqui queremos hacer un repaso de las versiones de Batman y Superman que ya hemos visto en la gran pantalla. Vamos a empezar con el Batman que nos mostró Tim Burton en sus dos películas: Batman y Batman Returns. Además, valoraremos aspectos como el traje, el batmobil, para finalmente dar unas conclusiones sobre que nos aportó este peculiar director sobre el murciélago justiciero.

Batman (1989)

 


Llegaba 1989 y tras la última aparición en la gran pantalla del personaje en 1966, el director Tim Burton (Pesadilla antes de navidad) decidió que quería mostrarnos su visión del héroe más conocido por todos: Batman. Para llevar a cabo la tarea de interpretar al multimillonario y justiciero Bruce Wayne, se eligió a Michael Keaton (Spotlight) en una elección polémica en primera instancia. Para el villano, que sería el más conocido, el antagonista por excelencia y mayor villano del murcielago: El Joker, se decantaron por Jack Nicholson (El resplandor). La película contaba con otros secundarios de lujo como Kim Basinger (9 semanas y media), Michael Gough (Sleepy Hollow) o Billy Dee Williams (Star Wars) entre otros.



En esta historia, la oscura y peligrosa ciudad de Gotham tan sólo se halla protegida por su corrupto cuerpo de policía. A pesar de los esfuerzos del fiscal del distrito Harvey Dent y el comisionado de policía Jim Gordon, la ciudad es cada vez más insegura hasta que aparece Batman, el Señor de la Noche. La reputada periodista Vicky Vale intentará descubrir el secreto que se oculta tras el hombre murciélago mientras que un nuevo villano emerge para causar el caos en Gotham.

Esta película tiene un estilo muy propio y la seña de identidad de su director, pero creo que, si bien n es una mala película ni mucho menos, no es el mayor acercamiento a la figura de Batman, pues se deja en el tintero numerosos aspectos de la mitología del murciélago y sobretodo, de Bruce Wayne y su motivación. No nos muestran el origen de Batman, algo que echo en falta al ser una película de orígenes y apenas se toca muy por encima el tema de sus padres y cuya muerte motivó a este a convertirse en Batman. No veo en ningún momento a ese Bruce Wayne devastado por las circunstancias y cuya vida pública es una mera máscara para ocultar quien es realmente. Al contraio, deja entrar en su vida a la primera mujer que aparece, algo que suele ser contrario al personaje. Como Batman, no le vemos como aquel héroe el cual es capaz de todo porque es Batman, si no a alguien que puede ser vencido facilmente por cualquier matón. No se, es un Batman que no termina de ser Batman. Keaton hace lo que puede con lo que tiene pero el personaje no da más de si, no tiene un arco propio sino que se ve inmerso en las situaciones ajenas y es solamente al final cuando intentan conectarlo todo y darle algo de coherencia, aunque ya es demasiado tarde. El punto positivo que veo aquí es la visión de Gotham sobre Batman en un principio, al que tachan de monstruo, de un perturbado que se disfraza por la noche para atemorizar criminales.


Ahora, el Joker. Gran interpretación, dudosa adaptación. Si bien Jack Nicholson lo borda y hace un gran papel, el Joker que nos muestra Burton no es el que a mi me hubiera gustado ver. Al principio comienza fuerte, muy bien, aunque no me guste el hecho de que le den un origen. Uno de los grandes atractivos del Joker es que simplemente aparece, cosa que aquí se pierde. Pero bueno, lo hecho está hecho y su primera aparición como Joker es genial, pero luego no cuaja y se acaba perdiendo en el esperpento. Su plan varía desde intentar controlar la ciudad hasta querer matar a sus ciudadanos, cuando su meta siempre ha sido fastidiar a Batman sin razón alguna, porque como bien dijo el Joker de Heath Ledger, ellos se completan. Aqui vemos un Joker que quiere acabar con Batman, matarlo, sólo porque arruina sus planes y para colmo, tiene que coger, casualidades de la vida, a la chica amada de Batman como rehén, para un acto final sin lógica ninguna y cuyo desenlace es demasiado conclusivo, matando al Joker a las primeras de cambio. Es una de cal y otra de arena con este personaje.

En cuanto a la historia, lo dicho antes. Batman no tiene una propia lo suficientemente consistente como para llevar el peso de la película, si no que se encuentra en el lugar y momento indicado para luchar contra el Joker y demás. Esta es la verdadera trama de la película, su ascenso y caida, su presentación como villano y su final. Da la impresión de que Jack Nicholson no se quería encasillar y sólo quería hacer una película, con lo cual pusieron todo lo que tenían del Joker en una, cuando en dos cintas hubiese dado mucho más de sí y hubiese permitido a Batman desarrollarse más, tanto el como Bruce Wayne. Ladrón se convierte en gran villano, siembra el caos pero siempre es detenido por el héroe, que se enamora de una guapa mujer a la cual secuestra el villano al final para, conocer que finalmente hay una conexión entre héroe y villano. ¿Cuántas películas hemos visto así? Miles. Aspectos como las coreografías y efectos, pasables pero algo decepcionantes. No es un Batman espectacular que luche como ninguno y se le ve más bien torpe y forzado, mientras que los efectos se ven a la legua en ocasiones. La banda sonora es uno de sus puntos fueres y ya forma parte de la historia del cine y los personajes secundarios funcionan bastante bien, en especial Alfred, enternecedor y paternal a partes iguales.

Para ser una primera película seria del personaje, esta aprobada. Ahora bien, como fan de Batman y su mitología, hay varios aspectos que no me terminan de cuadrar y no casan con la esencia del personaje.

Batman Returns (1992)

 


Tres años después volvía el famoso director a darnos una película de Batman, la cúal sería la última para el. Para la ocasión se contó con la vuelta de Keaton como Batman a la cual se añadieron Michelle Pfeiffer como Selina Kyle/Catwoman, Danny DeVito como El pingüino o Christopher Walken como un político con dudosas intenciones. La película comienza cuando Gotham se enfrenta a dos nuevos y peculiares criminales: el diabólico y siniestro Pingüino, una criatura solitaria y extrañamente deformada, y la hermosa y seductora -aunque letalmente peligrosa- Catwoman. Batman se deberá enfrentar a Pingüino, que quiere convertirse en el amo de la ciudad.

En esta ocasión seguimos con los errores del pasado y Batman se encuentra inmerso en tramas ajenas, porque tiene que estar ahí y no porque el nos tenga que contar nada. La trama del pingüino de primeras me gusta, pero según va pasando la película cae completamente en una versión demasiado caricaturesca y esperpéntica del personaje, con frases de manual y gritos de loco en situaciones forzadas para dar una ventaja al personaje que en realidad no tiene. Catwoman, si quitamos sus entradas a escena con volteretas y ese origen donde moribunda, la rodean los gatos y milagrosamente revive, es mi personaje favorito de la película. Una mujer de armas tomar que toma sus propias decisiones y que no está dispuesta a servir a nadie o hacer algo que esté contra sus principios. Es además una mujer sumamente atractiva y lo usa para su beneficio, como siempre ha hecho Catwoman. Es, por tanto, una más que aceptable adaptación, aunque tocar algo más su faceta de ladrona me hubiera gustado.


La historia es aún más simple que la de su predecesora: dos villanos con intereses comunes que se acaban juntando momentaneamente para destruir al héroe a quien intentan dejar en mal lugar delante del pueblo, para que luego este revele toda la verdad, provocando la ira del villano, que enloquece totalmente para llegar a un climax igual de precipitado que el de la cinta del 89. El comienzo del pingüino como martir que busca a sus padres es una buena idea pero no la desarrollan bien y la enlazan con la de ser alcalde, algo que no me convence en absoluto. El pingüino ha sido siempre un ganster que quiere controlar Gotham en las sombras, haciendo negocios sucios al margen de la ley para nunca ser pillado.

La banda sonora continua siendo igual de buena aunque en esta ocasión carecemos de apenas personajes secundarios, ya que tanto villanos como héroe se encuentran en una cinta bastante coral donde el peso de la trama está muy repartido. Esta es la visión en cuanto a historia que nos dejó en herencia Burton. Ahora pasemos a comentar otros detalles.

Aspectos a destacar de su visión del mundo de Batman:

 

Gotham

 


La recreación que hace Tim Burton de la ciudad donde residen nuestros personajes le viene como anillo al dedo, ya que de todos es sabido el estilo gótico que este director ha dotado siempre a sus películas, como Pesadilla antes de Navidad. Vemos a una Gotham oscura, sumida en el caos y la corrupción constante y sin nadie que alce la voz hasta que aparece Batman. Los edificios están perfectamente adaptados y le dan esa estética tétrica y siniestra que tanto pegan con la ciudad.

Bat-traje

 


Si bien no es un traje feo, por que no lo es, no puedo decir que sea una maravilla. Innovó pasando al negro completo cuando siempre había sido gris, siendo así un Batman diferente al visto hasta la fecha. Su nula movilidad de cuello es otro de los peros que le pongo a este traje. Los gadgets, aunque no hay mucha variedad, cumplen su función y son estéticos y acordes con el traje del héroe.

Batmobil

 


Sin duda, el gran acierto. No puedo decir más que es puramente comiquero visualmente y que se le podría haber dado mucho más de sí, porque aunque muestra gadgets y demás, uno espera siempre algo más de espectacularidad.

Conclusiones:

 

Este Batman, para ser un primer acercamiento cinematográfico serio, no esta mal. Pero no es todo lo completo que podría y muestra más vulnerabilidad como Batman que como Bruce Wayne. El Batman de Tim Burton, en su conjunto, se queda con un 6,5/10.

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2 comentarios:

  1. Creo que el Batman de Burton es muy esclavo de su época. Entonces funcionó bien y yo la recuerdo con cariño, pero creo que una revisión hoy día no la dejaría en buen lugar. Al Joker de Nicholson lo veo como una especie de homenaje a Cesar Romero (el Joker de la serie de los 60).

    Buen artículo, siempre es divertido revisitar este tipo de películas.

    Saludos.

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    1. Es algo que quería comentar y que se me ha pasado. El publico de esa epoca no exigia tanto como ahora y el cine de superheroes ha evolucionado muchisimo. Miedo me da cuando me toque ver Batman Forever y Batman & Robin

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